domingo, 20 de febrero de 2011

Formación Profesional Dual, la unión entre educación y empresa

“Yo opté por la Formación Dual, ya que no solamente se ejerce lo aprendido en la teoría, sino que se adquiere experiencia laboral en las prácticas y es un título que abre las puertas para ejercer un cargo dentro de cualquier empresa y posibilita estudiar o trabajar en el exterior”.
Así describe Valeria Rubín de Celis su experiencia de aprendizaje con la Formación Profesional Dual (FPD). Un sistema de educación superior trilingüe, basado en un modelo alemán, con el que los estudiantes son capacitados teórica y prácticamente en las carreras de Comercio Exterior y Administración y Organización Industrial.
El programa FPD llegó a Bolivia en 1992,  gracias al esfuerzo de la Cámara de Comercio e Industria Boliviano- Alemana (AHK) y el colegio Mariscal Braun.  “Hasta ahora se graduaron 250 profesionales, de los cuales el 90 por ciento trabaja en su especialidad o ha culminado una exitosa carrera profesional”, informa Paola Martinet, coordinadora nacional del proyecto.
Su implementación responde a la necesidad de adaptar un modelo de enseñanza diferente en el país.  “Los empresarios decían que la oferta profesional no satisfacía sus necesidades, ya que el joven sale de la universidad sin tener experiencia laboral”.
Por esa razón, la enseñanza de la FPD es de tiempo completo,  dura 22 meses (desde febrero hasta noviembre del año siguiente), se realiza por medio de un sistema de nueve bloques (cada uno de cuatro a seis semanas) y se lleva a cabo en dos lugares: la empresa, donde se enseña la práctica, y el Instituto de formación superior (ubicado en el colegio Mariscal Braun de Achumani) donde se imparte la teoría.
Las clases teóricas estan a cargo de profesores, bolivianos y del exterior,  y se aplican cuando el estudiante trabaja en la empresa, donde es considerado como un empleado regular, a través de un tutor que le otorga responsabilidades . “Más de 60 empresas nos acompañaron desde el principio y otras en el camino”, señala Martinet.

Compromiso. Según la responsable del proyecto, tanto el estudiante como la empresa adquieren compromisos y normas y en ambos casos la AHK Bolivia vela por su cumplimiento.
“El estudiante firma un convenio con nosotros, en el que se especifican las reglas (horarios y funciones) y la empresa se compromete a brindar una formación completa práctica y a invertir 196 dólares al mes para pagar sus estudios teóricos”. La compañía tiene que ser de comercio o industria. “Si fuese de servicios, nosotros hablamos con otra empresa para que en ésta se pueda complementar la formación”, añade.
Concluido el proceso, el alumno de comercio exterior rinde un examen oral en alemán sobre su aprendizaje práctico, ante el directorio de la Cámara. El de industria hace una tesina en la que identifica un problema de la organización y lo resuelve. “Invitamos a delegados del SEDUCA para que validen la evaluación”, explica Martinet.
Aquellos que aprueban obtienen el título en Provisión Nacional: Técnico Superior Trilingüe en Comercio Exterior o en Administración y Organización Industrial.  “Los graduados hablan alemán, inglés y español perfectamente y por un convenio con la Universidad Católica Boliviana, algunas materias del programa se consolidan, lo que posibilita que puedan estudiar una licenciatura en Bolivia o en el mundo, a través de universidades que forman parte de nuestra red internacional de Cámaras alemanas”, detalla.
En caso de incumplimiento de alguna de las partes, se envían llamadas de atención y el estudiante podría ser expulsado del proyecto y debería devolver el dinero invertido en su formación.

Opciones para los estudiantes

Edificio

La FPD cuenta con un edificio con aulas que tienen capacidad para 20 alumnos, pizarras electrónicas y escritorios y sillas ergonómicas, que evitan los problemas de espalda.

Empresas
El programa convoca a estudiantes del interior donde existen institutos que imparten alemán. Para los de Santa Cruz, hay empresas patrocinadoras cruceñas.

El alemán da opciones a jóvenes bolivianos
Paola Martinet indica que para participar en el programa, el joven tiene que presentar su título de bachiller (o libreta de cuarto de secundaria), un examen certificado por el Goethe-Institut o certificado de Sprachdiplom II, formulario y carta de solicitud y currículum vitae (en español y alemán), dirigidos a Jörg Zehnle, gerente de la Cámara Alemana.
“Al principio nuestro público objetivo eran los chicos del colegio Alemán, pero al adquirir fama, tuvimos mayor demanda de alumnos del Ave María, que se destacan en el examen de conocimientos básicos de matemáticas y razonamiento lógico”, comenta.
La empresa hace llegar su requerimiento y conserta las entrevistas personales con los seleccionados. ”Organizamos talleres de marketing profesional para asesorarlos (a los alumnos) en cuanto a vestimenta, lenguaje corporal y las respuestas correctas”, detalla.
Las convocatorias para el inicio del programa se realizan con visitas a las promociones de los colegios e institutos y a las ferias exposiciones del interior del país. Las empresas y estudiantes interesados pueden informarse vía internet en: paola@ahkbol.com

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