domingo, 18 de octubre de 2009

HASTA EL 31 DE JULIO, LA UNIVERSIDAD EJECUTÓ SÓLO EL 11 POR CIENTO DE SUS RECURSOS Desembolso tardío y burocracia retrasan gasto de IDH en UMSA

l retraso estatal en el desembolso del dinero y la burocracia universitaria son las causas que dificultan la ejecución de los fondos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Las cifras del Ministerio de Economía y Finanzas muestran de manera clara la falta de eficiencia en la inversión.

Al inicio de la gestión 2009, la UMSA tenía en caja saldos acumulados de anteriores gestiones (desde 2005) por un valor de 68,5 millones de bolivianos, cuando esta casa de estudios superiores percibe en promedio 56 millones de bolivianos anuales, que es el monto, por ejemplo, programado para 2008.

Durante ese año, de los 56 millones programados, sólo ejecutó 25 millones, es decir, el 44,6 por ciento.

En esta gestión, hasta el 31 de julio tenía en caja 110,5 millones de bolivianos, que se acumularon del siguiente modo: 68,5 millones de saldos de periodos anteriores y 32 millones de bolivianos de desembolsos realizados por el Tesoro General de la Nación (TGN), y otros remanentes.

De los 110,5 millones acumulados, sólo logró ejecutar 11 millones de bolivianos, lo que representa el 11 por ciento, según información del Ministerio de Economía y Finanzas.

La jefa de la Unidad de Presupuesto de la UMSA, Mónica Díaz, admitió los retrasos en la ejecución presupuestaria y los atribuyó a dos factores: a la tardanza del TGN y a la burocracia universitaria.

“El proceso administrativo de la UMSA demanda diferentes pasos que deben cumplirse”. “El proceso de contratación puede prolongarse porque en algunos casos no se cumple con la normativa vigente”.

Una vez que termina la contratación, se debe presentar la nota a la Dirección Administrativa Financiera, para que se proceda a la transferencia. Además, para que la empresa adjudicada reciba el pago por sus servicios, tiene que enseñar su certificado de avance de obras.

Y añadió, respecto de la relación con el TGN: “Los fondos universitarios son los últimos en desembolsarse en cada gestión. Se lo hace en los dos últimos meses, lo que retrasa la ejecución”.

La Ley de Hidrocarburos dispuso que el 8 por ciento de las recaudaciones del IDH serán destinadas a las universidades, que las reciben desde 2005.

La norma determinó que esos fondos podrán ser utilizados sólo en infraestructura, equipamiento académico, procesos de evaluación y acreditación, mejoramiento de calidad y rendimiento académico. También en investigación científica, tecnología e innovación.

Díaz destacó que pese a los problemas de inversión, los recursos del IDH han logrado mejorar la infraestructura de la UMSA. “Antes de que se otorgue el IDH, la Universidad contaba con pocos recursos para la descentralización de las carreras, y eso provocaba que haya varias carreras en el Monoblock, ahora, poco a poco se van adquiriendo nuevos edificios o terrenos para la construcción de la nueva infraestructura de cada una de las carreras”.

Los planes

En la UMSA, esos fondos están distribuidos de la siguiente manera en su presupuesto: para proyectos de inversión, en los que se incluye a la infraestructura, se destina el 56 por ciento; para equipamiento (salas de internet y de audiovisuales, entre otros), el 20 por ciento, y para los proyectos de investigación y desconcentración, el restante 24 por ciento.

Ésta es la programación, pero hasta el 31 de julio sólo logró ejecutar el 11 por ciento. Además ha programado el gasto de 42,1 millones de bolivianos en 25 proyectos listos para ingresar al proceso de licitación de contratación y adjudicación de bienes y servicios bajo el amparo de las normas.

Entre las beneficiarias están: Farmacia y Bioquímica, Medicina, Ciencias Puras, Arquitectura, Ciencias Económicas y Financieras, Agronomía, Geología, Ciencias Sociales, Odontología, Humanidades y Técnica.

De ellas, 12 son de seguimiento de obra, dos de conclusión, dos de ampliación, cuatro de supervisión, dos de reposición de inmueble, dos de compra de inmueble y uno de remodelación.

La Prensa corroboró que detrás del Monoblock de la UMSA se construye un edificio para la Facultad de Ciencias Sociales. La nueva infraestructura está aún en obra gruesa. Y en la Facultad de Economía, los obreros trabajan en la conclusión del sótano del nuevo edificio.

Está en proceso un concurso de proyectos de investigación, que ya fue publicado, y otro de interacción social, para el que también se lanzaron las convocatorias.

Las resoluciones 138 y 410 de 2008 dispusieron recursos para 78 proyectos de investigación, 11 de acreditación y 32 de interacción social.

Uno de los proyectos de interacción social más importantes es el cambio del sistema de electrificación en el Monoblock de la UMSA, con un valor de 1,4 millones de bolivianos. “Después de 40 años se ha contado con recursos para acceder a un mejor servicio”.

En cuanto al programa de desconcentración universitaria, hasta la fecha hay tres centros regionales en el área rural, que albergan a 14 sedes municipales (ver nota de apoyo).

Hay 14 sedes universitarias en el área rural de La Paz

La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) tiene, como parte de su programa de desconcentración universitaria, 14 sedes: Patacamaya, Pillapi, San Agustín, Chulumani, San Buenaventura, Luribay, Huarina, Copacabana, Sapecho (Palos Blancos), Ixiamas, Caranavi, Irupana, Colquencha y Ancoraimes.

13 de esta unidades, a excepción de San Buenaventura, se abrieron después de que la UMSA recibiera los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Antes, la unidad de San Buenaventura proporcionaba clases sólo de Auxiliar de Enfermería, pero de manera informal, sin reconocimiento institucional, de modo que las cinco promociones que se graduaron obtuvieron un certificado del Ministerio de Educación.

Pero ahora, las 14 sedes podrán entregar títulos como: obrero experto, con una currícula modular de cuatro meses; técnico medio, con tres años de estudios, y licenciatura, en cinco años.

En todas las sedes, ahora, se imparten las carreras de Turismo, Ciencias de la Educación, Contabilidad, a nivel de técnico superior y de licenciatura; Tecnología de Alimentos y Mecánica Automotriz, Auxiliar en EcoTurismo y técnico superior en Agropecuaria.

Para ingresar a las carreras se necesitan los mismos requisitos que solicita la central: fotografías, título de bachiller, certificado de nacimiento, haber aprobado los cursos prefacultativos y la cancelación de un monto mínimo de 27 bolivianos por concepto de matrícula universitaria.

Carlos Enríquez, jefe de la Unidad de Desconcentración de la UMSA, explicó que “se ha ingresado al área rural, porque los alcaldes de los municipios, y aunque no tenemos una infraestructura propia, brindaron un lugar”.

Las universidades ejecutaron sólo el 14,5 por ciento del IDH

Los datos publicados en la página web del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas indican que, hasta mayo, las universidades públicas del país apenas ejecutaron el 14,5 por ciento de sus ingresos por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).

Los datos dan cuenta de que en los primeros cinco meses del año, las 11 universidades del sistema tenían en sus arcas 677,8 millones de bolivianos, pero sólo ejecutaron 98,7 millones (14,5 por ciento).

Las que registraron los mayores porcentajes de inversión fueron la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) de Potosí, con 80,2 por ciento; Universidad Tecnológica del Beni (UTB), con 78,7 por ciento; la Universidad Mayor de San Francisco Xavier (UMSFX) de Chuquisaca, 31,7 por ciento, y la Universidad Técnica de Oruro (UTO), con 28,85 por ciento.

El resto no supera el 10 por ciento en la utilización de los fondos provenientes del IDH.

Según el informe del Ministerio de Economía y Finanzas, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) ejecutó hasta esa fecha sólo el 1,1 por ciento de un presupuesto de 93,3 millones de bolivianos. Sin embargo, Mónica Díaz, jefa de la Unidad de Presupuesto de la UMSA, aclaró que a esa fecha sólo se les entregó 32 millones de bolivianos en dos fases, pero en su respaldo no incluye el saldo que tenía de gestiones anteriores, que era de 68,5 millones de bolivianos.

Otras casas de estudios superiores que registraron un gasto mínimo del IDH hasta julio de esta gestión son la Universidad Pública de El Alto (UPEA), con 4,1 por ciento de ejecución, y la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba, con 4,2 por ciento.

El presupuesto

El sistema universitario tiene en la actualidad más de 400.000 personas, entre estudiantes, docentes y administrativos. El crecimiento vegetativo por año es de 50.000 alumnos.

Las universidades que concentran mayor población son la Universidad Mayor de San Andrés, de La Paz; la Universidad Gabriel René Moreno, de Santa Cruz, y la Universidad Mayor de San Simón, de Cochabamba, con el 55 por ciento de los alumnos del país.

Las casas de estudios superiores reciben, de acuerdo con la Ley de Hidrocarburos, el 8 por ciento del IDH. María Teresa Rescala, rectora de la UMSA, anunció que el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, le informó que para 2010, el presupuesto, incluido el IDH, será recortado.

“Eso hará que se paralicen varios proyectos y programas en perjuicio de la comunidad universitaria”. Pero el sistema universitario logró una asignación adicional de 59 millones de bolivianos, que deberán distribuirse, de manera equitativa, entre las 11 casas de estudio del sistema público.

El área rural

La formación en el área rural es de nivel técnico medio, superior y licenciatura.

La matrícula para los universitarios del área rural es de 27 bolivianos.

Los estudiantes deben pasar cursos prefacultativos para ser alumno de una carrera.

Los alcaldes otorgan la infraestructura y la UMSA lleva docentes y equipamiento.

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